lunes 2 de enero de 2012

Epíteto

Epíteto

Mi aliento roto enjaulado
ya agotó su oxígeno
en papel milimetrado.
Y aún siente el ahogo desalmado
de este epíteto
estación metro cuadrado.

Lobo

Lobo

Torpes los dedos ambiguos en tu meseta...
Respiro el placer,
transpiro el hacer
del sudor en su camiseta.

Rotos los platos dispuestos para la cena...
Hambriento de sed,
muerto por ser
Lobo sin luna llena.

viernes 2 de diciembre de 2011

Autorretrato

Autorretrato

Hombre pensativo de mente charlatana
que ignora al corazón a cuyo pecho engaña,
que guarda dentro más de lo que necesita:
el sin sentir,
el sinsentido,
el sí senil de la palabra escrita.

viernes 25 de noviembre de 2011

Raro

Raro

Mi vida rara, compuesta y sencilla,
hecha de barro, arena y arcilla,
arrastra barniz, madera y astillas...
Conserva feliz su austera desdicha.

domingo 30 de octubre de 2011

La Mentira

La Mentira

La carcasa negra 
desde la que mi corazón palpita
emana rabia ajena 
al perdón que en su oscuridad habita.

Gritos de lluvia rota
crean océanos de embalses goyescos que a mi lengua dictan,
laberintos de sombras 
ocultan una realidad que a mis ojos creían dibujar estricta.

lunes 3 de octubre de 2011

Adverbio de Lugar


Adverbio de Lugar

Escondido en un adverbio de lugar
más cerca de colgar
mis huevos en tu perchero.

Tendido en el balcón me he de secar,
sin ropa ni caparazón me has de encontrar
por si quieres llevarme puesto.

jueves 22 de septiembre de 2011

Muerto Dormido

Muerto Dormido

Quiero escribir y morir pronto, pero no tengo nombre. Dicen por ahí que no puedes morir si ya estás muerto, pero puedes resucitar. Para morir otra vez. No tengo nada en contra de los difuntos pero sí tal vez con la gente muerta. Los veo a diario, veo idénticas a distintas personas y huyo de su olor, olor a zapatos nuevos y vidas felices conformistamente desechas. Si un día por las mismas calles huelo a muerto, por favor, matadme. Los poetas mueren solos.

Quiero escribir y dormir pronto, pero no tengo sueño. Alguna vez soñé despierto que estaba dormido, pero volví a despertar. Para soñar otra vez. Pensar que no tengo nada en qué soñar me mantiene ocupado, despierta mi mente insomne. Las personas con los mismos sueños acaban por vivir el sueño de otros, por eso prefiero no dormir. Si alguna vez tendido en la cama me veis cerrar los ojos, por favor, despertadme. Los poetas nunca duermen solos.